La intergeneracionalidad en las aulas

Inmersos en plena revolución demográfica, en la que la tendencia predominante es la de una población envejecida, es muy importante tener en cuenta las oportunidades tanto económicas como sociales que esta situación nos brinda y apostar por la creación y el fomento de espacios en los que las personas mayores puedan aportar valor.

Adecuar los sectores existentes a esta nueva realidad y crear nuevas áreas en las que las personas mayores sean las protagonistas, o que no sufran ningún tipo de discriminación por su edad, es un reto de futuro que debemos ir afrontando e ir haciendo real a través de herramientas que incluyan a la población envejecida en el sistema económico, político y social del país.

En los últimos años, esta tendencia ha empezado a tomar cierta relevancia, y estamos siendo testigos del aumento de proyectos en los que se incluyen a las personas mayores en ámbitos donde pueden aportar valor como, por ejemplo, el educativo. Podemos observar que desde las escuelas se apuesta por actividades intergeneracionales, ya que esta constituye un vehículo de intercambio de recursos y aprendizaje entre dos o más generaciones.

Hombre en clase de cocina para niños y niñasEl aprendizaje intergeneracional es un excelente mecanismo para promover la educación transformadora

 

Aprendizaje intergeneracional, clave para promover la Educación Transformada

Ante la actual situación demográfica hay que plantear la creación de nuevas directrices y modelos educativos basados en la incorporación de la población adulta en las escuelas. Trabajar por la inclusión social de las personas mayores y aprovechar su experiencia y sabiduría es una necesidad impostergable, que nos ayudará a conseguir una sociedad mucho más igualitaria.

En países como Irlanda no solo se han desarrollado programas de educación para las personas mayores, sino que se ha ido más allá y se promueven actividades de educación y convivencia entre generaciones, como “The Irish University Intergenerational Learning Project”. Esta incorporación en el sistema educativo proporciona una calidad de vida digna y plena a la población envejecida, ya que da la posibilidad de transmitir valores, tradiciones, etc., a través de sus vivencias y visión del mundo, haciéndoles partícipes de la sociedad.

Hay un aumento de los proyectos en los que se incluye a las personas mayores en ámbitos como el educativo donde pueden aportar valor

En otros países, como Alemania, se han creado instituciones especializadas en educación intergeneracional como la “Generationsbrücke Deutschland”, una entidad que se encarga de llevar a cabo programas de actividades entre escuelas infantiles y centros de día y residencias. El objetivo, tal y como explica su fundador Horst Krumbach, es el de “aumentar la vitalidad de las personas mayores, así como la de los niños y niñas de las escuelas infantiles de la red”.

Un estudio de la Dublin City University ha demostrado que el aprendizaje intergeneracional es un excelente mecanismo para promover la educación transformadora. Las personas aprenden las unas de las otras mediante la observación, la imitación y el establecimiento de modelos. Los programas de aprendizaje intergeneracional proporcionan la oportunidad de adquirir conocimientos y promueven el cambio de actitud de unas generaciones con otras.

Entre los principales beneficios que se derivan de la participación activa de las personas mayores en las aulas son:

  • Mejora de la autoestima.
  • Cambios en el estado de ánimo y aumento de la vitalidad.
  • Disminución del sentimiento de soledad y aislamiento.
  • Integración en la vida comunitaria.
  • Oportunidades para seguir aprendiendo.

Las instituciones educativas han comenzado a desarrollar programas educativos intergeneracionales por todos los beneficios que aportan estas experiencias

Aunque existen multitud de programas de desarrollo intergeneracional, estos aún se dan solo en el marco de la educación no formal pero, en los últimos años, estamos presenciado como las instituciones educativas han comenzado a desarrollar programas y actividades que fomentan la participación de las personas mayores en las aulas por todo el valor que pueden aportar.

La transferencia del conocimiento a través de las experiencias en esos nuevos espacios intergeneracionales permite la construcción de sociedades más justas, integradas y solidarias, algo por lo que apuestan entidades como Ageing Lab, fundación andaluza especializada en creación y transferencia de conocimiento en envejecimiento.

 

La transferencia del conocimiento en los espacios intergeneracionales permite la construcción de sociedades más justas, integradas y solidariasLa transferencia del conocimiento en los espacios intergeneracionales permite la construcción de sociedades más justas, integradas y solidarias

Una de las herramientas para impulsar la participación activa de la población más longeva es el Modelo de Envejecimiento Digno y Positivo aplicado en los centros para mayores y escuelas de Macrosad, cooperativa andaluza de atención, educación y cuidados a personas promotora de la Fundación. En estos centros se desarrollan varias actividades en las que su núcleo central es la intergeneracionalidad, como el Proyecto de Dinamización Comunitaria, que dota a los municipios de los recursos necesarios para la prevención e integración social de la población adolescente. Otro ejemplo de praxis son las Gymkanas Intergeneracionales, unas jornadas de convivencia para compartir y transmitir conocimientos y valores entre generaciones. Además, desde el área de ayuda a domicilio de la cooperativa se organizan encuentros intergeneracionales con diversas temáticas para la Prevención del Aislamiento Social de las Personas Mayores, así como Jornadas de Convivencia con colectivos de generaciones más jóvenes centradas en el medio ambiente, para la transferencia de conocimiento intergeneracional.

Desde Ageing Lab se busca abordar, con soluciones innovadoras y especializadas, la situación del envejecimiento de la población. Por ello, el criterio de la intergeneracionalidad se incluye dentro del Principio de Participación Activa en este modelo, ya que se considera una característica inherente al envejecimiento en su propio desarrollo.

 El mundo del cine es un gran aliado para ayudar a difundir la importancia de las actividades intergeneracionales a través de cortometrajes como "A Cloudy Lesson"

Facebook
Twitter
Linkedin
Blog People on the Planet