Envejecer, un destino común

Esta expresión, acuñada por el antropólogo Silvio Aristizábal, resume la esencia de nuestro recorrido tanto individual como en sociedad. El proceso de envejecimiento ha sido considerado tradicionalmente como un problema, una fase que debe minimizar su protagonismo en el entorno. Esta percepción resulta cada vez más alejada de una realidad que muestra todo lo contrario. En este sentido, según los datos del Instituto Nacional de Estadística, España ha batido en 2017 un nuevo récord de envejecimiento, con una proporción de 118 personas mayores por cada 100 menores de 16 años.

Los avances médicos, tecnológicos y las políticas sociales y sanitarias han logrado que la esperanza de vida en nuestro país se sitúe en 83,2 años de media, una cifra que se prevé aumentará hasta los 90 años en el 2030. Este alargamiento de la vida crea nuevas necesidades de consumo dentro de lo que los expertos han denominado ‘Economía de Plata’, una expresión que hace referencia a los productos y servicios que estos sectores mayoritarios de la población consumen.  

Hasta hace poco, el incremento de la esperanza de vida no significaba una mejora de sus condiciones. Por ello, desde la Fundación Ageing Lab presentamos en 2016 el modelo de Envejecimiento Digno y Positivo (EDP). Este documento reúne tanto un marco teórico como ejemplos de buenas prácticas dirigidas hacia el envejecimiento positivo, más allá del proceso asistencial. 

En el Modelo EDP de Ageing Lab destacamos ejemplos de buenas prácticas dirigidas hacia el envejecimiento positivo

Siguiendo el modelo EDP y el concepto de ‘Economía de Plata’, en Ageing Lab consideramos importante aplicar cambios en ciertos sectores destacados que incluyan a este grupo generacional como agentes activos del nuevo surgimiento económico.  

  • El diseño: las personas mayores deben estar contempladas a la hora de idear un edificio, una zona pública e incluso los propios hogares. El diseño del mobiliario, la eliminación de las barreras arquitectónicas y el acondicionamiento de los espacios son algunas formas de hacerlo. En el sector de la logística, los medios de transporte adaptados a favorecen su movilidad e independencia. Según el Informe Mundial de la OMS sobre la prevención de las caídas en personas mayores, cada año se producen 37,3 millones de caídas graves, siendo los mayores de 65 años los que tienen un riesgo mortal. De este documento se extrae la importancia de la prevención y adaptación del entorno para reducir estos accidentes y sus consecuencias.
  • Tecnologías: el uso de apps móviles, ordenadores, ‘wearables’, sistemas inteligentes y redes sociales pueden integrar a este grupo, ofreciéndoles una progresiva incursión en su funcionamiento y considerando una utilidad más intuitiva. Las aplicaciones de la telemedicina son un ejemplo de éxito en este campo.

 

Los dispositivos 'wearables' cada vez ofrecen más funcionalidades a las personas mayores

  • Empleo: existen políticas dedicadas a incluir perfiles ‘senior’ en entidades de carácter público y privado conscientes del potencial de las aportaciones de la persona mayor a los equipo de trabajo. Con ello se evita su exclusión del mercado y sociedad, estando presentes en la toma de decisiones.
  • Educación: las iniciativas y programas para la convivencia entre grupos intergeneracionales se encuentran en aumento, ya que favorecen las relaciones de cooperación y una mejor concepción del envejecimiento entre los jóvenes. Por otro lado, la formación a lo largo de la vida es algo cada vez más presente.
  • Salud: uno de los puntos principales de la ‘Economía de Plata’. Desde la sanidad se han de abarcar tanto aspectos de la prevención de las dificultades asociadas al envejecimiento, como favorecer los cuidados y terapias necesarios para paliarlas. Con ello se trata de fomentar situaciones en las que la persona mayor pueda disfrutar de un estado de salud ideal durante el mayor tiempo posible.
  • Turismo: viajar es clave para la socialización. Las personas mayores que viajan presentan una salud física y mental mayor. Una forma de incluir a las personas mayores en el turismo es el programa +55 de Macrotour, que ofrece hoteles, rutas y opciones culturales adaptados a las necesidades de las personas mayores. Esta iniciativa recibió el premio Senda en la categoría de Turismo y Ocio. Puedes ver el vídeo de presentación del proyecto en el siguiente vídeo haciendo click en la siguiente imagen:

A medida que se vayan desarrollando estas propuestas se conseguirá una mejora en la calidad de vida de las personas mayores. De esta manera se podrá alcanzar un envejecimiento digno y positivo, un destino al que toda la sociedad está abocada. Algunas de estas medidas se ven reflejadas en nuestro Living Lab Social, herramienta que permite la participación activa del usuario final en el diseño y rediseño de productos y servicios en distintos ámbitos de la vida diaria. 

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